El día cae en un siseo y Eva se levanta. La dualidad de tentación-discordia provoca la coda de la que una vez fue una canción feliz.
Ahora, Noelia sabe que no todo está perdido. Crea la obra que solía expresarse a sí misma con libertad. El concierto está preparado.
Sin que medien los sucesos de la noche, y con cierta pulsación, con los ojos, solamente, es imposible abarcar la escena...
jueves, 18 de octubre de 2007
miércoles, 10 de octubre de 2007
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