Nada para decir. Nada. Decir "nada" ya es decir algo, pero si lo pensás bien, no es más que eso: nada.
Pero si lo pensás incluso más, te das cuenta de que podría decir muchas cosas. Y digo "nada". Tal vez no haya palabras para decir lo que quiero decir, aunque eso es una mentira de los que se quieren hacer los poéticos, porque sí hay palabras. Una puteada, tal vez. Pero eso no cambiaría las cosas. Pero si lo pensás bien, las palabras no siempre están hechas para cambiar las cosas. Así que, por más que quiera cambiar las cosas, digo "nada".
La concha de la lora..
Nada..
Como cuando llorás, y te preguntan: "¿qué te pasa?", y contestás: "nada". Aunque con eso ya te decís mucho. Pero no decís nada. Y decís mucho. Decís "nada".
miércoles, 4 de junio de 2008
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